El Kalashnikov, icónico fusil de asalto de origen soviético que se hizo famoso durante la Guerra Fría, ha dejado de estar entre las preferencias de los estadounidenses que gustan de las armas.
Un informe de The New York Times indica que las versiones adaptadas para usos civiles, que hasta hace unos años estaban en las armerías de casi todo los Estados Unidos, han ido desapareciendo para ceder el paso al Colt ArmaLite AR-15.
“Un AK, o Avtomat Kalashnikova, que costaba un par de cientos de dólares en la década de 1980, ahora puede costar cinco veces más, y muchos lo consideran un artículo de boutique”, refiere el artículo.
Ocurre que los fabricantes extranjeros de armas de fuego que suministraban piezas y rifles AK ahora están más centrados en armar a los europeos, impactados por la guerra entre Ucrania y Rusia, que en abastecer a los estadounidenses que antes constituían una mayor parte de su clientela.
En Norteamérica hubo fusiles AK de diverso origen, incluyendo las copias de fabricación china de la empresa Norinco, que eran muy baratas pero que se prohibieron en los años 80 del siglo pasado luego de un tiroteo en una escuela.
“Para principios de la década de 2000, los AK de empresas rumanas, búlgaras, polacas y rusas constituían una parte importante del mercado. Los fusiles importados de Rusia siguieron siendo muy codiciados”, agrega el informe.
Las guerras de Estados Unidos en Irak y Afganistán también reforzaron la popularidad del arma, ya que los militares que regresaban preferían los AK debido a sus propias experiencias de combate.
Esto cambió en 2014 con la anexión de Crimea por Moscú, cuando las sanciones impuestas por Estados Unidos a las empresas rusas cerraron los AK rusos en el mercado civil estadounidense, detalla el medio.
Un AK cuesta hoy alrededor de 1200 dólares. El progresivo incremento del precio de las municiones de AK, así como de los accesorios y repuestos para este fusil ruso-soviético también causó impacto negativo en estas preferencias.
Según datos de la Fundación Nacional de Deportes de Tiro de EE.UU., más de 30 millones de “rifles deportivos modernos”, término genérico que incluye al AK y al AR-15, han estado en circulación en Estados Unidos desde 1990.
Algunas empresas estadounidenses han empezado a construir su propia versión del AK que dispara el mismo calibre que un AR-15, pero esos rifles son menos fiables debido a las características de ese cartucho.