Los MiG-29 de la Fuerza Aérea India
Por Lewis Mejía, desde Rajasthan, India.
Con el lema «Achook, Abhedya aur Sateek» (Preciso, Invencible y Exacto), el gran ejercicio de guerra aérea del 27 de febrero pasado, en el estado de Rajastán, ubicado al Oeste, me permitió conocer los diversos sistemas de la aviación militar de la India.
Como el cazabombardero Mikoyan Gurevich MiG-29 B/UB, denominado localmente como ‘Baaz’, muy parecido externamente a nuestros ‘Gallos de Pelea’ del Grupo Aéreo N° 6, pero que hoy posee renovadas capacidades que lo mantienen vigente y letal.
ETAPA INICIAL
Los primeros aparatos llegaron, desarmados en buques desde la Unión Soviética, en 1987, integrándose a los Escuadrones N° 28 y N° 47 para volar con los mejores pilotos provenientes de MiG-21 ‘Bison’, que también operaba la IAF.
Tras las primeras evaluaciones de desempeño, el alto mando llegó a la conclusión que era conveniente tener otra unidad más, activándose el Escuadrón N° 223 en 1989, lo que totalizó las 70 unidades.
Los ‘Baaz’ -Halcón, en hindi- vieron acción durante las frecuentes tensiones con el vecino Pakistán, y para 1994 fueron reforzados por otros diez aparatos de la versión C, incluyendo un entrenador de doble mando.
Diez años después (1996) recibieron un mantenimiento integral en Ojhar (Nashik), sede de la 1º. Base Repair Depot (BRD), con la participación de técnicos de HAL (Hindustan Aeronautics Limited).
Los cazas empezaron a ganar historial combativo en la ‘Operación Kargil’ en la región de Cachemira (mayo y julio de 1999), donde escoltaron a los Mirage 2000 en sus misiones de bombardeo de precisión, e impidieron que los F-16 de la Pakistan Air Force (PAF) acudieran en auxilio de sus propias fuerzas desplegadas en refugios montañosos de los Himalayas.

AL ESTÁNDAR UPG
Como los ‘Fulcrum’ indios demostraron gran flexibilidad operativa, una característica que hoy conservan, repotenciada, se consideró necesaria una modernización integral que los mantuviera vigentes hasta mediados del siglo XXI.
Las principales mejoras incluyeron un tanque de combustible dorsal que aumentó su alcance de 1500 a 2100 kilómetros, y que se amplía aún más gracias a tres tanques externos adicionales y una sonda de reabastecimiento retráctil.
También cambiaron a los motores RD-33 series-3, con mayor vida útil de 4000 horas, menor emisión de humos, y un empuje máximo de más de 81 kilonewtons (kNs) con postcombustión y un empuje en seco de 50 kNs.
La velocidad máxima es 2400 kilómetros por hora y la tasa de ascenso de 300 metros por segundo, ideales para responder a una amenaza intempestiva. Tienen detector de fallas, regulador de velocidad del compresor y un sistema de diagnóstico automatizado para rápida evaluación técnica en tierra.
Otras mejoras son su radar Zhuk M, capaz de detectar objetos de cinco metros cuadrados a 120 km de distancia, y rastrear diez objetivos con capacidad de atacar cuatro a la vez en modo aire-aire.
Su sistema de navegación es el francés Safran Sigma N 95 con grabadoras de video y generadores de mapas, en tanto los pilotos pueden usar diferentes pantallas montadas en el casco HMD Dash israelí y HMD Shchel 3UM ruso.
Obviamente, los MiG-29 pueden lanzar el misil R-77 de guiado por radar activo de largo alcance (BVR) y todo el abanico del armamento aéreo embarcado ruso.
También ha probado el BVR Astra Mk-1 de fabricación local, que en su más reciente versión alcanzan los 110 kilómetros a Mach 4.5, así como las nuevas bombas guiadas por láser Sudarshan LGB, de 500 kilos, y el misil BrahMos NG, cuyo alcance es de 290 a 300 kilómetros.
En marzo 2026, el Ministerio de Defensa emitió una solicitud de propuestas para la integración y pruebas del misil británico de alta velocidad y corto alcance MBDA AIM-132 ASRAAM en los MiG-29 UPG, en reemplazo del R-73.
También se evalúa dotarlo del misil crucero de precisión de largo alcance Storm Shadow/SCALP-EG -que utilizan los Rafale-, lo que habla de la vigencia del este legendario avión ruso de cuarta generación en un escenario moderno.

CAZADOR DE DRAGONES
Inicialmente, el MiG-29 UPG fue destinado para ejercer la superioridad aérea en la conflictiva frontera occidental, frente a Pakistán. Sin embargo, en el 2020, durante un breve enfrentamiento con China Popular, también operaron desde el Territorio Ladakh, el ‘Pequeño Tibet’.
Concretamente, desde Leh Air Force Station, sede del Ala N° 21, una base de gran altitud –3200 metros sobre el nivel del mar- empleada para el abastecimiento de tropas a través de aeronaves de transporte.
Allí ganaron el apelativo de ‘Cazadores de Dragones’, tras enfrentarse a los más grandes Shenyang J-11 -en realidad Sukhoi Su-27SK fabricados bajo licencia-, en un ambiente de altitud considerable y baja densidad del aire, una combinación que, los pilotos saben bien, crea problemas de sustentación.
Los ‘Baaz’ han tenido la oportunidad de medirse con otras aeronaves de gran performance, como el Eurofighter Typhoon, durante el ejercicio ‘Eastern Bridge’ con el reino de Omán, donde también se vieron con el F-16.
En la ‘Operación Sindoor’ de mayo de 2025, en respuesta a un mortal atentado contra turistas en Pahalgamlos, los ‘Baaz’ estuvieron activos volando cerca de la Cachemira administrada por Pakistán y en la provincia oriental de Punjab.
Actualmente, la India posee 55 ejemplares del MiG-29 de un total de 80 recibidos, desempeñándose como un vector clave en el esquema de defensa aérea de la India, bajo el Comando Aéreo Occidental.
Lo importante es la lección que nos deja esta experiencia: a pesar de los años transcurridos, con sendas y oportunas modernizaciones, este sistema aún se mantiene activo como una plataforma polivalente, capaz de realizar misiones aire-aire y aire-tierra. Como lo pudimos ver en el ‘Exercise Vayushakti’.