Como parte de las acciones humanitarias del sector Defensa, la Fuerza Aérea, a través de su programa Alas de Esperanza, trasladó y distribuyó más de 111 toneladas de ayuda humanitaria en lo que va del 2026, llevando asistencia a más de 5000 ciudadanos que viven en algunas de las zonas más alejadas y vulnerables del país.
Las cuatro jornadas itinerantes desarrolladas durante el año permitieron acercar la presencia del Estado a comunidades donde las dificultades geográficas limitan el acceso a servicios básicos. Gracias a la capacidad logística y operativa de la FAP, miles de familias recibieron atención médica, apoyo social, víveres e insumos esenciales para mejorar su calidad de vida.
Las intervenciones se realizaron en los distritos de Tambo (Ayacucho), Talavera (Apurímac) y Ocobamba (Cusco), donde personal militar y entidades del Estado brindaron asistencia integral a la población, reafirmando el compromiso del sector Defensa con el bienestar y el desarrollo de las comunidades más necesitadas.
La cuarta campaña del año marcó un precedente en la historia del programa. Por primera vez, la Fuerza Aérea del Perú ejecutó una operación de lanzamiento aéreo de ayuda humanitaria, empleando una aeronave Spartan C-27J y el despliegue de paracaidistas militares para hacer llegar suministros a comunidades aisladas.
La operación se desarrolló en el distrito de Yurúa, provincia de Atalaya, en la región Ucayali, una de las zonas más remotas de la Amazonía peruana.
Mediante esta compleja maniobra aérea se distribuyeron más de siete toneladas de ayuda humanitaria, permitiendo que alimentos y artículos de primera necesidad llegaran de manera rápida y segura a poblaciones de difícil acceso.
Con resultados concretos y una creciente capacidad de respuesta, el programa Alas de Esperanza continúa consolidándose como una de las principales iniciativas de apoyo social de la Fuerza Aérea, llevando no solo ayuda material, sino también esperanza, presencia del Estado y oportunidades de desarrollo a quienes más lo necesitan.