Los cazas supersónicos Northrop F-5E/F Tiger II que la fuerza aérea de Taiwán (Zhōnghuá Mínguó Kōngjūn) desprogramó el año pasado, podrían reactivarse pero con los colores de la Fuerza Aérea de Paraguay (FAP).
De esta manera, el país sudamericano daría un importante salto tecnológico, considerando que por ahora sus aviones de combate más modernos y capaces son los seis ejemplares del Embraer EMB-314 Súper Tucano, adquiridos en el 2025.

Como se recuerda, en el año 2003, Paraguay perdió su capacidad de operar aviones de combate a reacción tras el retiro de los veteranos Embraer AT-26 Xavante, también fabricados en Brasil, incorporados en 1979.
La negociación habría empezado hace unas semanas, con ocasión de la visita protocolar del subjefe del estado mayor de la aviación militar taiwanesa, general Tian Zhong-Yi, al presidente paraguayo, Santiago Peña.
El número de plataformas de combate de matriz estadounidense sería de entre 10 y 15, de los 35 aparatos que posee el país asiático, aunque la FAP también evalúa a los aviones de entrenamiento avanzado AIDC AT-3 Tzu Chung.

El AT-3 Tze-Chiang Advanced Trainer es un avión de entrenamiento avanzado a reacción biplaza desarrollado de forma independiente por el Centro de Desarrollo de la Industria de la Aviación de la Academia China de Ciencias (ahora Compañía Hanxiang).
Ha sido entregado a la Fuerza Aérea desde 1985 y ha estado en servicio durante más de 40 años, sirviendo como misión avanzada de entrenamiento de vuelo en la Academia de la Fuerza Aérea y como modelo de demostración para el equipo de acrobacias ‘Thunder Tiger’.
El interés sería por unos 20 ejemplares, que actualmente operan con la escuela de vuelo de la aviación de combate taiwanesa.