Tras el ataque del lunes a una patrulla de la United Nations Missions in South Sudan – UNMISS, en la localidad de Jonglei State, la misión de paz de la ONU desplegó una fuerza de reacción rápida por carretera y evacuó a los heridos por aire.
Las siete víctimas incluyen a tres soldados etíopes de la UMISS, dos miembros del personal civil de la ONU y dos miembros del Servicio Nacional de Policía de South Sudan, que ya vienen recibiendo la atención médica que necesitan y están actualmente estables. El ataque mató a dos ‘cascos azules’ etíopes.
«Estoy profundamente entristecido por la muerte de dos ‘pazgueros’ etíopes. Mis más sinceras condolencias a sus familias y al Gobierno de Etiopía. Deseo a todos los heridos una pronta y completa recuperación», dijo el Secretario General de la ONU para Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix.
El señor Lacroix también refirió la condena del Secretario General, António Guterres, por el ataque. En su mensaje, el Secretario General de la ONU enfatizó que los ataques contra los ‘cascos azules’ de Naciones Unidas pueden constituir crímenes de guerra.
Todos los ataques contra los guardias de paz deben ser investigados de inmediato, y los responsables deben ser procesados y responsabilizados, expresó la autoridad internacional.
Tras el incidente producido el pasado 19 de agosto, la ONU ha aumentado las patrullas en y alrededor del campamento de desplazamiento de Bentiu en el Estado de Unity.
La Misión también está interactuando con las autoridades estatales, líderes comunitarios, actores de seguridad y representantes juveniles para reducir las tensiones.
La Representante Especial del Secretario General Anita Kiki Gbeho instó a todos los involucrados a retroceder de la confrontación y a utilizar el diálogo para resolver los problemas, enfatizando que los civiles que ya han sufrido desplazamientos y inseguridad deben ser protegidos de mayores daños.