Un nuevo ataque con aviones no tripulados rusos provocó un gran incendio y múltiples explosiones que duraron horas en un almacén de municiones ubicado dentro de una zona residencial cerca de Kyiv, la capital de Ucrania.
Los también llamados ‘drones a reacción’ vuelan a unos 500 kilómetros por hora, lo que les permite eludir los sistemas de defensa aéreas ucranianos, por lo que las pocas formas de evitarlos son con misiles tierra-aire o a través de aviones de caza.
El bombardeo, ocurrido en el distrito de Bucha, se produjo en medio de constantes ataques aéreos por parte de Rusia, pero el probable almacenamiento de municiones en el almacén tuvo consecuencias catastróficas que ocasionó 37 muertos.
Se trataría de una represalia contra sendos ataques ucranianos a varias ciudades rusas, que también provocaron muchos daños y sobre todo víctimas, especialmente entre la población civil.
Según reportó la agencia internacional de noticias CNN, en relación con el ataque, el presidente Volodymyr Zelensky afirmó que el bombardeo impactó en un depósito de municiones, el cual, según él, “no debería haber estado allí”.
Por otra parte, la Fiscalía General de Ucrania declaró que en las instalaciones se almacenaban “objetos y materiales explosivos” y que se abriría una investigación sobre “las circunstancias de la explosión y la actuación de los funcionarios responsables”.