El Gobierno del Perú lanzó una gran operación en diversas cárceles del país para neutralizar la organización y coordinación de una serie de delitos, especialmente el sicariato, el secuestro y la extorsión que últimamente han recrudecido en el país sudamericano.
En ese marco, declaró el estado de emergencia en cinco establecimientos penitenciarios considerados de alta peligrosidad: Challapalca (Tacna), Cochamarca (Pasco), Miguel Castro Castro, Ancón I (Lima) y Trujillo Varones (La Libertad).
De acuerdo con el Decreto Supremo N,° 128-2026-PCM, las Fuerzas Armadas fueron autorizadas a brindar apoyo a la Policía Nacional del Perú (PNP) para reforzar la seguridad externa de estos lugares, donde los efectivos militares tendrán a su cargo labores de protección y control del perímetro exterior en un radio de hasta 200 metros.
El estado de emergencia -que tendrá una duración de 60 días calendario- también contempla el control de acceso de las personas que ingresen a los establecimientos penitenciarios, así como acciones para proteger, cuando corresponda, el espacio aéreo y el espectro electromagnético del área.
Asimismo, la Policía y las Fuerzas Armadas podrán realizar operativos permanentes para detectar e incautar tarjetas SIM, teléfonos celulares, armas blancas y otros artículos prohibidos, en coordinación con el Grupo de Operaciones Especiales del INPE, así como acciones de inteligencia orientadas a prevenir fugas y alteraciones del orden.
Como parte de las acciones, desde el Grupo Aéreo No. 8 de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), desde el Callao, se trasladó equipos para reforzar la seguridad en el penal de Trujillo Varones ‘El Milagro’, en la región La Libertad, consistentes en detectores de ondas milimétricas, de metales y un sistema de inspección por rayos X para equipaje y paquetería.